Considerar a la semiótica como un proceso cognitivo riguroso y eficaz no es, en modo alguno, una actitud pacífica. Las tres calificaciones, tomadas por separado o en forma conjunta: ser cognitivo, ser riguroso y ser eficaz, son motivo de controversia. No obstante, tal es la actitud que he asumido y continuo defendiendo en todos mis trabajos, consagrándome a explorar las consecuencias a las que conduce y a discutir los límites de su aceptabilidad.
En las Ciencias Sociales, la semiótica ofrece instrumentos insustituibles y de máxima eficacia, como metodología elemental. La única condición es abandonar la especulación metafísica que tanto ha perjudicado a la semiótica y construirla según los criterios operativos que, en cada época y en cada comunidad, se consideren adecuados para establecer y explicar la producción, circulación, interpretación y transformación del significado de los fenómenos sociales.
Juan Magariños de Morentín (Pontevedra 1935- Jujuy 2010)
Sobre el Imaginario Social y Análisis Semiótico
La Semioesfera y la Teoría de la Cultura
Psicología Social- Pichón Riviére
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